
Con el objetivo de reducir el consumo de combustibles fósiles no renovables y de dar una respuesta eficaz y segura a la sociedad en el tratamiento de sus residuos, el sector cementero ha apostado de forma decidida por la diversificación de sus fuentes de energía.
Las fábricas de cemento ofrecen una oportunidad muy adecuada en este sentido, pues las características de su proceso productivo les permiten valorizar energéticamente varios tipos de residuos con las condiciones técnicas y ambientales óptimas. Con la prestación de este servicio, la actividad industrial cementera realiza una contribución medioambiental y social.

El proceso de sinterización del clínker a altas temperaturas requiere una gran cantidad de combustibles y aporta la posibilidad de valorizar ciertos residuos orgánicos utilizándolos como sustitutos de los combustibles fósiles tradicionales (coque de petróleo, carbón, fuel...).
La sustitución de combustibles fósiles por residuos supone un tratamiento ecológico y seguro de los residuos, aprovechando al máximo su energía y minerales sin generar impactos añadidos sobre el entorno y ahorrando emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, la valorización energética de residuos se lleva a cabo con las siguientes garantías:
Los combustibles alternativos provienen de gestores autorizados y sólo son aceptados tras un control de su composición y una verificación de su aptitud para ser valorizados en la planta cementera.
La valorización de residuos en hornos de cemento se ha visto impulsada en España en los últimos años por los siguientes motivos:
El apoyo de diferentes Administraciones y agentes sociales. En 2009 el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino ha iniciado los trabajos para transponer a la legislación española la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos, que obliga a los Estados Miembros a realizar algún tipo de valorización de los residuos y a promover la utilización de materiales valorizados a fin de minimizar el vertido y preservar los recursos naturales. Esta necesidad se ha puesto de manifiesto en diferentes jornadas con participación de las partes interesadas.
La publicación de nuevos informes científicos sobre las garantías de valorización en cementera, como el estudio de URS sobre "Emisiones y sus posibles efectos sobre la salud en el entorno de plantas cementeras". Tras analizar las emisiones en cuatro fábricas representativas del sector, y su posible transmisión a lo largo de la cadena alimentaria, el estudio concluye que estas emisiones no suponen un riesgo para la población y los trabajadores del entorno, y que el uso de combustibles alternativos no aumenta los factores de riesgo.
Entre otros estudios científicos destacamos el de la Universidad de Alicante sobre el uso de lodos de depuradora y combustibles recuperados a partir de Residuos Sólidos Urbanos en la fábrica de Alicante, confirmando que el uso de estos combustibles alternativos no suponen un impacto añadido ya que no alteran las emisiones y éstas permanecen por debajo de los niveles seguros marcados por la legislación. El estudio de la Universidad Rovira Virgili sobre presencia de dioxinas y metales en el entorno de la planta de Vallcarca, ha confirmando que los niveles de estos contaminantes no han aumentado con el uso de lodos de depuradora y no suponen un riesgo adicional para la población comparado con los niveles previos.
La aparición de nuevos informes científicos de organismos internacionales sobre las garantías de la valorización en cementera, como el Informe que la Agencia Americana del Medio Ambiente (EPA) ha colgado en su página web, en el que se describe el estudio sobre emisiones de dioxinas y combustión de neumáticos usados en cementeras. También destaca la declaración del Comité Consultivo sobre Efectos Médicos de Contaminantes para la Salud (COMEAP), en Reino Unido, sobre que el uso de residuos como combustibles alternativos en fábricas de cemento "no presentan probabilidad de causar un incremento de riesgo para la salud".
La colaboración estrecha con los trabajadores, continuada con la firma en 2010 de la renovación del “Acuerdo para el uso sostenible de los recursos, la protección del medio ambiente, la salud de las personas y la mejora de la competitividad del sector cementero español”. Este Acuerdo, firmado en 2004 entre la Agrupación de Fabricantes de Cemento de España, Oficemen y las federaciones de los sindicatos mayoritarios: MCA-UGT y FECOMA-CCOO tiene como objetivo avanzar de manera conjunta en el desarrollo sostenible en el sector cementero a través de la Fundación CEMA.
La mayor información dirigida a los trabajadores y a la sociedad, gracias a una política de transparencia y comunicación de las empresas, y a las actividades de formación y jornadas de difusión de la Fundación Cema, así como al lanzamiento en 2010 de una página web exclusiva que recoge toda la información sobre el uso de residuos en la industria cementera www.recuperaresiduosencementeras.org.
En 2009 se realizó la revisión de la Directiva de incineración de residuos y por ello la nueva Directiva de Emisiones Industriales, actualmente en discusión en el Parlamento y el Consejo, incorporará los requisitos para las instalaciones en las que se realice cualquier tratamiento térmico de residuos en Europa, que venían recogidas en la Directiva 200/76/CE. Estos requisitos serán adaptados al progreso técnico teniendo en cuenta el principio de precaución y la Mejores Técnicas Disponibles. Los textos propuestos por la Comisión Europea y el Consejo de Ministros ratifican en general los estrictos niveles de control de emisiones existentes actualmente en las cementeras, modificando solamente los límites de emisión de NOx con un plazo de adaptación para reducir sus emisiones.
Siguiendo el ejemplo de otros países europeos y los principios de gestión de los residuos, el sector cementero español está incrementando el uso combustibles alternativos, habiendo utilizada en el año 2011 unas 792.000 toneladas de residuos como combustibles, que supusieron el 22,4% del consumo térmico de los hornos de clínker. El ahorro energético alcanzado fue de unas 362.000 toneladas equivalentes de petróleo, que representa el consumo anual de 517.000 hogares.
La recuperación de los residuos, una prioridad en la Unión Europea
En la Unión Europea, de las 250 plantas de clínker existentes, más de 160 emplean residuos como combustibles. La sustitución de combustibles fósiles por residuos, aunque va aumentando cada año, resulta todavía escasa en España si la comparamos con otros países de nuestro entorno, especialmente Holanda, Suiza, Francia, Austria, Bélgica o Alemania, donde los sistemas de gestión de los residuos llevan décadas orientados a prevenir el vertido y aprovechar la capacidad de tratamiento de las fábricas de cemento. La cifra de sustitución de combustibles fósiles por residuos en España muy inferior a la media de los países europeos con avanzada conciencia medioambiental, pero el sector tiene como objetivo cambiar esta tendencia.
En 2009 la Asociación Europea de Fabricantes de Cemento, Cembureau, publicó “La recuperación de residuos como combustibles y materias primas alternativas en la industria cementera”, documento que recoje las novedades del reciclado y valorización energética de residuos en fábricas de cemento europeas, y cita los últimos estudios científicos que ponen de manifiesto sus garantías ambientales y de salud. Este documento ha sido traducido por Oficemen para su mayor difusión entre el público español, que lo ha acogido con interés.