
Las empresas fabricantes de cemento respondieron de manera eficiente a los tres años del I Plan Nacional de Asignaciones de CO2 ideado por el Gobierno para cumplir con el Protocolo de Kyoto y han superado sus objetivos de eficiencia. En concreto, en este primer periodo el sector ha conseguido ahorrar 2,7 millones de toneladas de CO2, gracias, fundamentalmente, a que la industria ha invertido mas de 600 millones de euros en los últimos seis años en mejoras encaminadas a proteger el Medio Ambiente.
Estos 2,7 millones de toneladas de CO2 se han distribuido en un ahorro de 400.000 toneladas en el 2005, de 1 millón de toneladas en el 2006 y de 1,3 millones de toneladas en el 2007. Esto ha sido posible gracias a la indiscutible apuesta de la industria cementera por implantar en sus instalaciones las mejores tecnologías disponibles destinadas a favorecer la reducción del consumo energético y, por tanto, de las emisiones de CO2.
El esfuerzo de esta industria por fomentar el uso de energías renovables (biomasa) también ha repercutido en la reducción de emisiones de CO2. La utilización de combustibles alternativos supone un ahorro de combustibles fósiles no renovables, como el carbón y el petróleo y la disminución global de emisiones, en particular las de CO2.

Además, se han producido mejoras medioambientales significativas por uso de biomasa que han supuesto un ahorro en estos tres años de 783.846 toneladas de CO2 por sustitución de combustibles fósiles por residuos compuestos total o parcialmente por biomasa. En concreto, la tendencia de este ahorro fue de 220.403 toneladas de CO2 en el 2005, de 273.712 en el 2006 y de 289.731 en el 2007.
Igualmente, el sector, pionero en el reciclado y reutilización de residuos industriales, ha realizado en estos años esfuerzos basados en I+D+i para sustituir materias primas naturales por materiales que están total o parcialmente descarbonatados y así poder reducir las emisiones del proceso natural de fabricación del cemento.
Como resumen del periodo 2005-2007 podemos manifestar que el sector ha aumentado la producción de clínker disminuyendo sus emisiones específicas, es decir, se están reduciendo las emisiones de CO2 por tonelada de clínker producida, situándose la media de esta intensidad de emisiones del periodo 05-07 en 0,859 kg CO2/tn clínker, lo que supone una reducción del 4,7% respecto a la intensidad media de emisiones 2001-2004.