
Oficemen apuesta por una industria en circuito cerrado que evite la creación de residuos, reduzca las emisiones de CO2 y sea, en general, más sostenible. Con este fin, apuesta por los acuerdos sectoriales como instrumento adecuado para abordar materias de interés común y para minimizar la generación de residuos, aprovechando al máximo sus posibilidades en los procesos industriales.
En esta línea de colaboración intersectorial, ha firmado acuerdos con Sigrauto y Unesid.
Convenio con Sigrauto y FER

La valorización energética, una de las grandes apuestas del sector cementero español, cobra un nuevo impulso con la firma del acuerdo de colaboración suscrito entre Oficemen, la Federación Española de la Recuperación (FER) y la Asociación Española para el Tratamiento Medioambiental de los Vehículos Fuera de Uso (Sigrauto). Este convenio pretende fomentar la valorización con los materiales obtenidos del tratamiento de los vehículos, electrodomésticos y otros productos cuando llegan al final de su vida útil.
El acuerdo prevé la colaboración en diversos ámbitos para promover la valorización en las cementeras de parte de los residuos que se generan en las plantas fragmentadoras españolas, donde los vehículos al final de su vida útil son sometidos a un proceso de triturado para poder separar y reciclar la parte metálica de los mismos. Así, en las cementeras se emplearán residuos ligeros como textiles, plumas, plásticos y gomas ligeras, y residuos pesados no metálicos, como gomas y plásticos, evitando de esta forma su eliminación en vertederos donde serían fuentes de emisión de GEI.

Durante el año 2007 y parte del 2008, la colaboración entre las tres entidades permitió llevar a cabo pruebas industriales de sustitución de combustibles fósiles por residuos provenientes de este proceso en las plantas cementeras. Los resultados de las mismas han puesto de manifiesto que, con una adecuada preparación del residuo, éstos tienen un poder calorífico adecuado y suficiente para ser empleados como combustibles alternativos en las cementeras, además de que su utilización no produce anomalías en las emisiones atmosféricas, en el proceso productivo ni en la calidad del cemento y que se cumplen los valores límites especificados en la legislación ambiental.
Dada la importancia de esta información, Oficemen, FER y Sigrauto han querido difundirla con el fin de lograr extender esta práctica. Así, han elaborado un folleto en el que, de forma resumida, se explican todos los detalles de las investigaciones realizadas y los resultados conseguidos a partir de este acuerdo. Igualmente, se ha puesto en marcha una web (www.autocemento.com) en la que se podrá obtener información detallada sobre todas estas cuestiones.
Acuerdo con Unesid

Oficemen y la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid) han unido sus esfuerzos para impulsar el uso de residuos en la fabricación del cemento. Para ello, ambas entidades han suscrito un acuerdo de colaboración con el fin de fomentar la sustitución de parte de las materias primas utilizadas habitualmente en la producción de clínker por escorias de acería de horno. Gracias a este convenio se reducirá el impacto producido por la extracción de las canteras, ya que estos residuos aportan el hierro necesario para fabricar este producto.
El convenio implica, además, la creación de una comisión técnica compuesta por miembros de ambas asociaciones, cuyo objetivo es la realización de análisis e informes sobre la utilización de estos materiales en el proceso de fabricación y la inalterabilidad del producto final.
Las escorias generadas en el proceso siderúrgico, más de dos millones de toneladas/año, están catalogadas como residuos no peligrosos. El correcto tratamiento de las mismas supone una serie de beneficios de carácter global, tanto desde el punto de vista de los generadores como desde el social, ya que supone una disminución de los costes de vertido, un ahorro de materias primas, la reducción del impacto medioambiental y el incremento de la calidad de vida en el entorno de estas industrias.
Colaboración con Cicloplast

La Agrupación Española de Fabricantes de Cemento, Oficemen, y Cicloplast, que representa a los productores y transformadores de plásticos en la promoción del reciclado de los plásticos en España, firmaron en julio de 2009 un acuerdo de colaboración para reciclar el plástico al final de su vida útil y utilizarlo como combustible en las fábricas de cemento. Los residuos plásticos utilizados podrán ser de diferentes orígenes.
En la actualidad España es uno de los países de Europa con un mayor porcentaje de residuos municipales destinados a vertederos. En concreto, el 68% de nuestras basuras va a parar allí, mientras que la media de la Europa de los 15 se sitúa en el 33% y en el 42% si hablamos de la Europa de los 25. Según el entonces presidente de Oficemen, Jean Martin-Saint-Leon, “está iniciativa supondrá, además del ahorro de combustibles fósiles, la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que los vertederos españoles provocan el 3% de las emisiones. Por otro lado, la utilización de las cementeras para este fin evitará la inversión en nuevas instalaciones de gestión de residuos”.
Según el presidente de Cicloplast, Julio Hernando, “para reducir sustancialmente el destino en vertedero de los residuos plásticos es aconsejable combinar adecuadamente el reciclado mecánico con el reciclado energético, ya que en términos de ecoeficiencia, existen limitaciones al reciclado mecánico de los plásticos”.
El acuerdo entre Cicloplast y Oficemen, que tendrá una duración de cuatro años, prevé además la organización tanto de actividades informativas y de comunicación, como de actividades técnicas. En concreto, ambas entidades se comprometen a realizar actividades formativas sobre este tipo de reciclado, a intercambiar información sobre la realidad actual de este proceso, así como a participar en jornadas y congresos relacionados con la gestión de residuos o con las formas de obtención de energía. Por otro lado, se implican en el desarrollo de estudios de manera conjunta y proyectos de I+D+i que ayuden a impulsar la ya demostrada viabilidad técnica y ambiental del reciclado energético de los residuos de plásticos en plantas cementeras con las mayores garantías y ventajas ambientales.